demuestran con altura la línea de demarcación entre los que guardan los mandamientos de
Dios y los que los pisotean. La santificación del Espíritu destaca la diferencia entre aquellos
que tienen el sello de Dios y los que guardan un día falso de reposo.
Cuando llegue la prueba se manifestará claramente qué es la marca de la bestia: es la
observancia del domingo. Aquellos que después de haber oído la verdad siguen
considerando como santo ese día, llevan la rúbrica del hombre de pecado que piensa
cambiar los tiempos y la ley (Carta 12, 1900).
El último acto del drama.-
El reemplazo de lo verdadero por lo falso es el último acto del drama. Dios se manifestará
cuando esta sustitución llegue a ser universal. Cuando las leyes de los hombres sean
exaltadas por sobre las leyes de Dios, cuando las potencias de esta tierra traten de obligar a
los hombres a guardar el primer día de la semana, sabed que ha llegado el tiempo para que
Dios actúe. Se levantará en su majestad y sacudirá terriblemente la tierra. Saldrá de su
morada para castigar a los habitantes del mundo por su iniquidad (RH 23- 4- 1901).
(Vers. 1-4; cap. 7: 2-3; 13: 13, 16; Exo. 31: 13-17; 2 Tes. 2: 3-4.)
La marca de distinción.-
Nos estamos acercando a la terminación de la historia de esta tierra. Satanás está haciendo
esfuerzos desesperados para hacerse a sí mismo dios, para hablar y actuar como Dios, para
aparecer como quien tiene derecho a dominar las conciencias de los hombres. Se esfuerza
con todo su poder para colocar una institución humana en el lugar 422 del santo día de
reposo de Dios. Los hombres, bajo la jurisdicción del hombre de pecado, han ensalzado una
norma falsa en completa oposición con el decreto de Dios. Cada día de reposo que ha sido
instituido lleva el nombre de su autor, una marca indeleble que muestra la autoridad de cada
uno. El primer día de la semana no tiene ni un ápice de santidad; es producto del hombre de
pecado, quien se esfuerza en esta forma para contrarrestar los propósitos de Dios.
Dios ha establecido el séptimo día como su día de reposo. [ Se cita Exo. 31: 13, 17, 16.]
De ese modo se traza la distinción entre los leales y los desleales. Los que desean tener el
sello de Dios en su frente deben guardar el día de reposo del cuarto mandamiento. Así se
distinguen de los desleales que han aceptado una institución establecida por el hombre en
lugar del verdadero día de reposo. La observancia del verdadero día de reposo de Dios es
una marca de distinción entre el que sirve a Dios y el que no le sirve (RH 23- 4-1901).
10.
Ver EGW com. Gén. 6: 17; Mat. 27: 21-22, 29.
12.
El pueblo que tiene el nombre de Dios.-
¿Quiénes son éstos? El pueblo que tiene el nombre de Dios; los que en esta tierra han dado
testimonio de su lealtad. ¿Quiénes son? Los que han guardado los mandamientos de Dios y
el testimonio de Jesucristo; los que han tenido al Crucificado como su Salvador (MS 132,
1903).
(Exo. 31: 13-17.)
¿Cuál es la señal de Dios?-
La señal de obediencia es la observancia del día de reposo del cuarto mandamiento. Si los